Detrás de cada recomendación hay 22 años de oficio.
Nadie compra un foco porque quiere un foco. Lo compra para llegar de noche y encontrar la cerradura, para que la cocina no tenga rincones oscuros, para que su local se vea como se merece. Esa diferencia —entre despachar un producto y resolver un problema— es la razón por la que existimos.
El oficio
Claudio Aravena Acuña, nuestro fundador, lleva 22 años en iluminación. Partió a los 18 años como reponedor de ampolletas en supermercados, y de ahí fue escalando: vendedor de terreno, supervisor de personal externo, jefe de ventas nacional. Estuvo a cargo de cuadrillas completas de vendedores, dirigió locales, montó ferias de iluminación y manejó por años las cuentas de grandes cadenas del retail nacional.
Ese recorrido no es adorno de currículum. Es la razón por la que sabemos qué rinde, qué se echa a perder al segundo verano y qué te están cobrando de más.
La marca propia
En algún momento dejamos de vender lo que otros decidían. Viajamos a China, directo al fabricante, para elegir desde la raíz qué productos necesitaba de verdad el mercado chileno. Así nació Pro-Lighting, nuestra marca propia, de la que somos importadores directos y a la que respaldamos con un año de garantía.
Del resto del catálogo somos distribuidores oficiales de otras marcas del mercado nacional. Y nuestros productos hoy también llegan al retail nacional.
A quién le vendemos
A la persona que está arreglando su casa y no sabe cuántos watts necesita. Y también a quien compra para su negocio: ferreterías, lampareros y especialistas; almacenes, bazares y minimarkets; empresas, comunidades y hoteles. Cada uno tiene su propio canal y su propio precio.
Lo que no hacemos
No vendemos lo que no usaríamos en nuestra propia casa. No prometemos plazos que no podemos cumplir. Y no te dejamos solo con la duda: si no sabes qué necesitas, pregúntanos antes de comprar. Para eso estamos.
Somos los más PRO.